lunes, 14 de noviembre de 2011

Vorágine



Deseo meditar. Conocerme en profundidad. Perderme en la infinitud de mi propio ser. Amarme. Ser feliz por mis logros. Seguir soñando. Dejar de pensar en la imposibilidad de modificar el pasado. Vivir el presente de la mejor manera posible. Reír hasta cansarme. Llorar solo de emoción. Deseo atrapame, pero dejame soltarme...


Quiero volar. Tomar el primer vuelo expreso. Experimentar. El destino es incierto, mas el deseo es feroz. Necesito entregarme a mis instintos. Compartir experiencias de esas que nunca se olvidan. Perderme en un sinfín de culturas diversas. Fusionarme con esencias nuevas, fascinantes y libres de prejuicios. Encantadoras vicisitudes de la vida...


Deseo encaminar mi dirección con destino a una frontera de expresiones cosmopolitas, donde pueda servirme de algo de cada ser, en su multiplicidad de aristas, en su inmensidad de emociones. Ser libre como una hormiguita viajera ya cansada de trabajar, de la cotidianeidad abrumadora que te conduce a hacer de todos los días una simetría del día anterior. Quiero llegar a un punto donde pueda intercambiar variadas visiones de las cosas. Romper con el simple espejismo de estabilidad...


 Me pregunto una y mil veces si algún día llegaré a ese punto, donde encuentre la llave a mis dudas, las respuestas a mis sentimientos inconscientes, la pureza de lo más intimo de mi alma. El motor de mis deseos, que me permita seguir girando en espiral, que me permita seguir deslizando mis pies en la pista de baile. Soñar es gratis. Concretar tiene un costo elevado, pero nada es inalcanzable. Dicen que el que no arriesga no gana, y yo no estoy dispuesta a perder...


Mente en blanco, corazones despiertos...


Libertad. Vértigo. Aventura. Vorágine.




Mili V.



jueves, 13 de octubre de 2011

Amor... ¿Donde estaras?

Creí que había dejado el timón de mi escritura en un cajón, cuando de repente mis dedos se encendieron en llamas. Me pedían a gritos reflejar lo que estaba ahí oculto tras la censura de mi inconsciente. Sujetos barrados si los hay! Y yo no soy la excepción, así que me decidí a plasmar en letras lo que ya esta escrito en mi ser...

Ser, ser o no ser? Serena, calma, no desesperar es la idea. Mi lámpara se encendió, pues ya no era inocente y anhelaba volar. Suspendida en el aire descubrí la esencia de ser libre. Se trata de esos recovecos de la soledad. Entre agradables y amargas sensaciones me perdí, tanto andar sin un destino, tratando apagar el vacío de tu ausencia con represión.

Yo siempre quise volver, pero te arrebataste de mis brazos. Te escurriste entre mis sabanas. Te esfumaste con el humo. Te hiciste cenizas. Desapareciste de mi vida. Te alejaste de mí. Un día indignada te abrí la puerta y no te volví a ver. Nunca entendí que sucedió. Otra vez me dejaste sola, con mi incertidumbre y desamor.

Amor... que palabra tan plena! Ni siquiera se quién es el amor. Porque si supiera lo iría a buscar y le pediría que vuelva. Que no me deje sola. Que soy buena y lo voy a cuidar como siempre supe hacer. Solo que saber no es lo mismo que entender. Uno puede saber muchas cosas. Se muchas cosas que no puedo entender. Tu llegada y tu partida son algunas de ellas.

Al amor no lo puedo entender. Lo busco en mis sueños, mas no los recuerdo. Solo te quiero encontrar al despertar. Pero saliste tras mis pasos. Te fuiste con mis huellas en el corazón, dejando mi casa vacía. Dejándome sola otra vez. Mi alma de cristal se convirtió en piedra. Dicen que el dolor te enseña el camino, y me percaté de que me faltaba tomar un par de clases.

Sin palabras. Te fuiste con ellas. Me engañaste de nuevo y ya no se como volver el tiempo atrás. Lo perdí todo con vanas palabras que tomaste al pie de la letra, como bien sabes hacer. Las palabras se las lleva el viento. Y siento que no tengo nada, cuando no tengo tus besos. Dame vida y un camino de regreso.

Volviste menos tarde que temprano, con tiernos gestos de hospitalidad. Volviste a hacer de mi corazón pétalos de rosas. Me ilusione. Creí en vos una vez más y me demostraste que el amor no lo puede todo. Me angustie como como una niña cuando le dicen que no existe el príncipe azul. Yen el azul de tus ojos me perdí. No eras de un cuento de hadas. Eras real. Eras daño.

No creas que no pensé en volver. Algo me detuvo en el camino. Fue la certeza de que no habías cambiado y no lo harías por mí. Así fue como me clave las espinas de las flores que mandaste por encomienda. Una canción me trajo hasta aquí. Había un mensaje para mí, grabado en una tarjeta que solo yo podía leer porque te conozco hasta las puntas de los pies. Decía: “en tu mirada descubrí que me podías curar el alma”. Y si, está claro que las palabras se las lleva el viento.

A veces me pregunto si seré masoquista. ¿Quién no habrá dudado de su corazón? Y acá estas, de nuevo en mí. Estas sin ni siquiera saberlo. Desde que te esfumaste paso el tiempo negándolo. Y así paso las noches, durmiendo con “Alma” y con la esperanza de verte al despertar. Pero eso nunca ocurre y me conformo con eso.


Estaba pensando en no ver que la vida es más compleja de lo que parece. Tanto amor lastima. Tempestad. Desmesura. Desasosiego. ¿Dónde estarás?




Mili V.



domingo, 15 de mayo de 2011

Te quiero verde

15 de mayo de 2011.

Verde. El color de la esperanza. Y si, me alegra poder afirmar lo que sospechaba desde un principio. La esperanza es lo último que se pierde. Y es mucho más que un discurso político que no contiene más que la nada misma. Es una puerta abierta con miras a futuro. Es la llave de la imaginación. Un atajo que nos permite dejar encendida la luz de nuestros más profundos deseos. Es expectativa. Es confiar en uno mismo. Es creer en que algo bueno nos va a pasar, y no va a pasar de largo por delante de nuestras narices. Es ilusionarse. Es esperar, pero luego de haber sembrado. Luego de haber jugado todas las cartas. Luego de haber apostado. De haber arriesgado.

Dar esperanza es dar oportunidades y aprovecharlas. Es dar seguridad. Dar una mano en los momentos más duros. Es acompañar a alguien en un duelo con bellas palabras de paz. Es ayudar. Es escuchar. Es confiar y enseñar la importancia de la confianza. Es incitar a pensar en positivo. Es proveer a las personas de los medios para conocerse a sí mismos, para que puedan ir tras sus deseos. Es dar amor, acariciar penas, abrazar aflicciones. Es darles a las personas la posibilidad de conocerte sin prejuicios. Es decirle que sí a quien te quiere y está esperando tu respuesta. Es pensar en la meta, y no en el tiempo que pasó. Es aprender que todos podemos enamorarnos de un día para el otro. Es tener claro que todos somos diferentes y, no obstante, tenemos que saber relacionarnos y amarnos tal cual somos. Porque cuando sabemos que la vida es eterna y lo podemos transmitir, es consuelo para el alma...

Resulta increíble cuando dos lágrimas pueden darse vuelta y formar un corazón. Cuando la tristeza, en ese mismo instante, puede desdibujarse detrás de una sonrisa. Cuando se pueden decir mil palabras tan solo con un abrazo. Cuando puedo escuchar tus latidos. Cuando me pierdo en los ojos más parecidos al color del cielo, en los más dulces, los mas lindos. Cuando te miro y no se me termina el stock de esperanzas. Cuando no sabemos cómo fue que sucedió. Cuando no podemos explicarlo. Corazón domina mente y cuerpo, te dije, y me di cuenta que te quiero verde… todos los días te quiero ver…despertar!


Mili V.

martes, 10 de mayo de 2011

Relato de una amante frustrada

Anhelando seguir soñando...
(10 de mayo de 2011)

Doy vueltas en espiral y no llego a ningún lugar. Mi cadena significante corre y va interpretando vidas robadas. Me sumerjo precipitadamente en un placer angustiante. Se trata de un goce que vive en mí, y va clavándome sus espinas. Soy como una rosa disecada. Grandes amantes desesperados van consumiendo el líquido de mi cuerpo. Solo me resta el 10 % de agua, poque el otro 60% se lo llevaron dejándome deseos llenos de ilusiones. No me dejan escapar...


Me preparo para la huida nuevamente. Me tomo el tren de los sueños. Tengo miedo. Me asomo por la ventanilla para ver un campo lleno de rosas frescas, coloridas y hermosas, pero que ya no son mías. Doné la receta, mis tiernas semillas y un manantial de agua purificada. Mi paciencia caducó. Sus raíces amargas atraparon mis emociones. Me ganó la impotencia de no poder saborear sus dulces frutos. Llegué a la estación y quise descender, pero ya no había nadie esperando. Me asaltaron unas jardineras de cabellos rubios…

La historia  vuelve a empezar. Ellas agotaron mi pasión, mi sangre, me arrebataron la vida de las manos. Se llevaron mi voz y mis sentidos. Encerraron mi corazón en una compulsión a la repetición agobiadora, que solo les apareja felicidad. Me hipnotizaron y encontraron la formula de mis dulces besos. Ya no son únicos ni indispensables. Tienen las herramientas para vencerme. Yo misma se las di sin darme cuenta. Me asesinaron. Mi altruismo quitó el amor de mis entrañas. Mi paz se derramó en sus almas. Tranquilas y felices se van, junto con mis amantes…

 La calidez de mis ojos se prendió fuego. Uno de ellos me persigue. Mi amor transferencial lo ayudo a sobrevivir, dejándome sola con mi profesionalismo. Me pregunto una y otra vez: ¿Habré hecho mal? ¿Habré hecho bien? Tal vez nunca lo sabré. No debí involucrarme. El destino es el mismo, por segunda vez consecutiva. Di lo mejor de mí y no me quedo nada más que una angustia que aprieta mi pecho sin cesar. Ya no me necesita. Me arrojé debajo del tren catalogándome como la mejor amante frustrada. El fuego de la fe me consumió en vida. Mis cenizas se las llevo el viento. La esperanza es lo último que se pierde, ¿no? Calma...


Mili V.

Quien sabe?

Incertidumbre azarosa...
(14 de noviembre de 2010)

¿Quién sabe beber de mi sangre lo que está escrito en mis venas? ¿Quién sabe si estará oculto en el cielo? ¿Quién sabe si el viento lo verá viajar? ¿Quién sabe qué día es hoy? ¿Quién sabe qué pasará mañana? ¿Quién sabe si saldrá el sol?

¿Quién prenderá las velas en este entierro? ¿Quién tendrá las preguntas a mis respuestas? ¿Quién estará dispuesto a seguir luchando? ¿Quién me despertará mañana con un beso? Solo Dios sabe… mientras tanto, seguiremos soñando…

Soñar, soñar, soñar… soñar! Con algunas cosas solo se puede soñar. Soñemos con que se puede volver el tiempo atrás. ¿Y si el futuro te baja de un hondazo? Milagros, que ya nadie puede hacer…

¿Qué hacemos con la libertad cuando soñar no alcanza? Volar. Volemos, como suaves plumas que se dejan llevar. Las palabras no alcanzan para describir este momento. ¿Quién sabe quién me las quitó? Si fue ella, si fue él, o estos segundos de desesperación.

Incomprensión. Un nudo en la garganta que no deja llorar, que no permite emitir sonido. Que chupa mi órgano sanguíneo, que ata mis vértebras, que aprieta mi estómago, que marea, que angustia. Desolación. Prácticamente indescriptible.

De sol a sol. Entre lunas y noches de guardar. Entre estrellas fugaces. Entre días. Entre música que enciende mis sentidos ¿Quién sabe si en lugar de decir no daba vuelta la partida? ¿Y si tiraba otra carta? ¿Quién sabe si decía que si qué hubiera hecho?

Tarde. Muchas cosas llegan tarde. Se piensa tarde, se actúa tarde, se recapacita tarde. ¿Quién sabe por qué dicen que nunca es tarde? ¿Será porqué se puede volver a jugar? ¿Dónde quedaron tus cartas? ¿Las tendrás guardadas en el cajón de tu mesita de luz? ¿Las habrás jugado? ¿Tendrás un as escondido?

La vida está llena de oportunidades. Están quienes se juegan, y quienes esperan que se jueguen por ellos. Lamentablemente el que espera, no juega. Se queda esperando. Y el que juega pierde, gana, sufre, es feliz, vive…

Vive peleandose con la injusticia. Vive buscando risas. Vive bailando este son. Vive cantando. Vive poniendo en palabras lo que no puede expresar. Vive preguntandose por la felicidad. Duda, cambia, vuela…

¿Quién me dará alas para volar? ¿Quién sabe en qué brazos me cubriré del frío? ¿Quién sabe si volveré a ver amanecer? ¿Quién sabe si escucharás mis latidos? ¿Quien sabe si entenderás? ¿Quién sabe donde estarás? ¿Quién sabe si te acordarás de mí?


¿Quién sabe qué me deparará la vida? La vida es una sola, y hay que vivirla.-


Mili V.

Jugarse

Volemos, porque si no hay deseo, no hay motor...
(10 de noviembre de 2010)

¿Donde quedan los sueños de los que no se animan a dar un paso? Piano, piano, se va lontano. Dulces melodías podríamos componer con las teclas que dibujan nuestras almas. Para todo hay que jugarse…

Jugar es vivir. Mientras muchos adultos se encapsulan pensando, la alta presión robó sus ganas de jugar. Preocupaciones sin sentido estructuran el porvenir. La sociedad de consumo exige más e impone una figura perfecta, casi inalcanzable. Envase descartable.

¿Qué sucede cuando perdemos el rumbo? Cuando nos sentamos en la mesa a discutir cosas banales y de este tiempo. Cuando nos sacan las ganas de disfrutar cada alegría, cada momento de felicidad, estamos perdidos.

¿Quién sabe si comprenderán mis caras, mis gestos, mis respuestas? ¿Quién sabe si alguna vez entenderán para que estamos en este mundo? Para tomar decisiones. Para ir tras nuestros deseos. Para no quedarnos en el camino. Para no enfriarnos.

Jugar nos hace humanos. Porque nos permite relacionarnos, compartir, reír. Pero jugar es arriesgar. No es la perfección. Es tirar nuevamente las cartas. Es elegir. Decir si. Decir no. No es lo mismo elegir un número que otro. Pero, en el momento de decidir, uno no siempre está seguro. Igual jugamos, para que siga la ronda.

Algunas veces dudamos, nos equivocamos. ¿Quién no ha roto alguna vez las reglas? ¿Y quién no ha pensado que hubiera sido mejor tirar la otra carta? Pero para todo existe solución. Siempre estamos a tiempo de empezar una nueva partida.

Hay personas que se pierden de vivir muchas alegrías por no jugarse a tiempo. ¿Quién sabe por qué deciden ser ellos mismos cuando el tren está partiendo? ¿Será cobardía? ¿Será miedo? ¿Será orgullo? ¿O será histeria? Son muchas cosas que nunca sabremos.

A veces es mejor dejar de medir cuanto amor damos, cuanto nos dan, quién cede más. ¿Quién sabe? ¿Puede medirse? La idea es no sentirse a prueba. La idea es probar. Total después las consecuencias son las mismas. Somos felices, sufrimos. Nada ni nadie nos salva de eso, porque eso es vivir!

Y si no vivimos, nos quedamos con la angustia de no haberlo intentado siquiera. De no haber tenido las fuerzas y la firmeza para decidir. De no entregarnos. De la agonía que deja aquello que puede ser y no es. De no permitirse jugar. Lejos de la felicidad.

También puede pasar que entre cadenas, alfileres, dados y prohibiciones; se vaya alejando el tren. ¿Y si dejamos de hilar fino? ¿Y si dejamos de contenernos? ¿Y si dejamos de pensar? ¿Y si empezamos a dudar? ¿Y si queremos escaparnos? ¿Y si mejor jugamos? ¿Y si vivimos?

Aunque sea tarde, siempre es bueno jugarse por lo que uno quiere. Bajar la cabeza y darnos cuenta lo que perdimos por no valorar. Por presumir. Jugarse puede abrir un diálogo a la reflexión. A una nueva vida de la que somos nosotros mismos los protagonistas, y no lo que todos quieren que seamos.


No dejes que ese tren vuelva a partir… jugate conmigo!
  


Mili V.

Relajación angelical

Tu pecado es mi sostén.
(22 de octubre de 2010)

Volar. El suave verbo del amor.Tengo mil preguntas en mi almohada. Mi alma no deja de sentir. Mi corazón nodeja de latir. Y en cada latido te encuentro tan cerca. Tan lejos. Tan puro.Tan tierno. Ya no sé si pensar que caíste del cielo o tenés un as bajo lamanga. Si me voy a quebrar o si voy a seguir flotando en el aire…

No quiero pensar. Quiero perderme entre tus brazos y ser feliz. Nadie sabe si nuestros caminos se van a unir o si van a separarse para nunca más volver. Quisiera detener el tiempo en tu boca. Que me abraces fuerte y dulcemente. Quisiera sentir que me vas a cuidar siempre…

Mi deseo es que tus ojos no dejen de brillar. Que mis mariposas no se escapen por el ombligo. Que no se acabe el stock de tus caricias. Que no queramos desenredarnos. Que mis palabras llenen tu corazón de esperanza. Mi deseo es sentir que estamos unidos y que nada va a destruir nuestra calma.

Deseo, siento y vivo, pero mis deseos giran en contradicción. Se sumergen en tu incertidumbre. Me tenés desconcertada. Si te siento, te veo y te escucho muy cerca. Pero si lo pienso, estás lejos y dudo. Como resolver algo tan lindo y tan raro a la vez? Nadie dijo que esto es normal. Serás real o te habré soñado?

Tengo la inevitable sensación de que sos un ángel que Dios me mandó desde el cielo. Para cuidarme, para calmar mi sed, para suavizar mis sentidos, para hacerme feliz. Y si así fuera, algún día te desvanecerás? Me rozás y no puedo sentirte. Tal vez evitás que se destruya mi ilusión. Tal vez dejás las puertas abiertas a la imaginación. Tal vez nunca lo sabré.

Si pienso que sos de carne y hueso, tengo miedo de que no sepas que hacer conmigo. Tengo miedo de que pienses que no es real. Tengo miedo de tus silencios, de tus palabras. Tengo miedo de que no estés cuando despierto. Miedo de que no me elijas. Miedo a que te vayas volando. Miedo a no haber tomado la mejor decisión. Miedo a escaparme…

Donde estarán las respuestas a mis signos de interrogación? Perdí la razón. Más razono y más me pierdo. Por qué pensamos el mañana? Vivamos el hoy. Sabemos que no existe el azar y que las cartas están marcadas. Juguemos este juego que tanto nos gusta. Sumerjámonos en una relajación profunda. Quiero sentir que somos uno.

Mucho más que dos desconocidoscon destino incierto…


Mili V.



Especialidad

Para la persona más maravillosa que conocí en mi vida...
(8 de octubre de 2010)

Porque sin ti mi vida se nubla de una oscuridad tenebrosa,

Porque me atrapan tus ganas de nada y de todo a la vez,

Porque me acuerdo de vos cada vez que salgo a caminar por el río, 

Porque te veo entre la multitud cuando no estás,

Porque verte sonreír me llena de ilusiones, 

Porque me pierdo en tus ojos,

Porque sueño despierta con estar a tu lado, 

Por las ansias de tus besos,

Porque espero que tus caricias rocen mi piel,

Por la dulce sensación que irradia tu cuerpo cuando esta cerca,

Por tus tiernos gestos de respeto,

Por tus dulces ganas de cuidarme,

Por tu maravillosa entrega a las obras de amor,

Por la humildad de tu hermoso corazón,

Porque tu alma es tan pura que nada la ensucia,

Por la sinceridad y transparencia de tus actos,

Por haberte cruzado en mi camino como un ángel caído del cielo,

Por las señales divinas que gritan tu nombre,

Por andar por la misma senda, 

Por hacerme sentir tan especial,

Por la brisa que me despeina cuando te miro,

Por lo hermoso que es cuando futuriamos,

Por ser más lindo que el sol de primavera, 

Porque deseo morar en tus brazos eternamente,

Porque te enojás y me gustás más,

Porque llenas mi espíritu de colores intensos,

Porque tu locura me vuelve loca,

Porque odio los celos y los tuyos son hermosos,

Porque nos unimos en un mismo sentir,

Por ser esa personita tan maravillosa,

Porque estar con vos es mi destino, 

Por volar conmigo anhelando libertad,

Porque no te dejaré ir tan fácil, 

Porque me sobran palabras para agradecer al cielo,

Porque llenas mi vida de luz, ternura y felicidad,

Y por todo lo que no puedo expresar verbalmente...
Estás líneas son para vos... sencillamente el más lindo! 



Mili V.

Entre pétalos de sal y rosas.

Misteriosas encrucijadas que hacen sonreir.
(29 de septiembre de 2010)


Es increíble como la vida te va llevando por caminos diversos. Es como un laberinto. Estando adentro vas paso a paso sin saber donde esta la salida. Sólo quien se encuentra arriba puede ver el panorama general. Caminos que se abren y se cierran. Inciertos recovecos de la vida…


Lo más curioso es que si uno desespera y empieza a correr para todos lados no encuentra ninguna salida. El punto de llegada está cada vez más lejos. Te ves sumergida en la agonía de encontrarte perdida. En cambio, cuando uno logra la tranquilidad y se deja llevar cual pincel de artista, todo cambia. No es necesario mover más un dedo.


El pasado llama. Intenta confundirte y promete mucho, pero se queda en promesas vanas, sin sentido. Por otro lado, se abren muchas puertas cual resurrección de todos los muertos, pero vivos. Y como si fuera poco, aparecen otros nuevos caminos a la par. No será demasiado? La paz interior vende y escasea.


En ese contexto de radiante soledad, intento abrir mis horizontes entre un pasado ajado por el tiempo y un futuro que parece ser maravilloso. El camino se nutre de pétalos de rosas y de sal. Es muy hermoso tener deseos. Para cumplirlos, hace falta tomar decisiones. De lo contrario, se hace imposible avanzar.


Sal. Parecía haber tomado la mejor decisión. Sabrosa felicidad entre pícaras risas. Nos contagiamos del dulce sabor de la pasión. Revivimos esa alegría perdida. Me dejé llevar por mi propia credulidad. Me olvidé de que tenía presión. Blanca sensación de la desaparición. Llegó el orgullo, la inmadurez y la falta de transparencia. No te lamentes, mi alma sigue. Y no voy a caer, me tengo que abrir.


Y, en ese mismo instante, apareciste. Colocaste pétalos de rosas en mi camino. Hiciste que las heridas no duelan. Supiste llegar a mi respetando cada parte de mi ser. Con una pizca de dulce timidez cuidaste y respetaste mis sentimientos. No debe haber morada mejor que sus brazos. Llegó el momento de tomar una nueva decisión, y él con su transparencia y bondad se ganó el pasaje en mi tren.


Todas se deleitan ante él. Y yo sigo acá, sonriendo, a un paso de su corazón…


Mili V.


Amar la trama

Respirar. Una forma de vivir relajadamente. Paz y amor. Esa dulce manera de compartir el día a día sin esperar nada a cambio. Dejar que la vida te sorprenda y te despeine un poco. Dialogar, reflexionar sin preguntar nada. La tolerancia y la paciencia nos hace más fuertes. Tranquilidad que viene a colmar la soledad. Es que nos tenemos, a pesar del paso del tiempo.

Fluir, en una combinación de fluidos enternecedores. Perdidos entre suaves caricias que contienen nuestras ganas de volvernos a encontrar. En otro momento y en otro lugar. La pasión que desatamos. Esa abrazo que dice todo sin hablar. Un encuentro fortuito y buscado a la vez. Pasión y cariño encerrados en los mismos cuerpos.

Nuestras miradas que se cruzan a cada instante. Las payasadas que hacemos nos sumergen en un cálido ambiente de saciedad. Nos dejamos llevar como pinceles de artistas poseídos por un encantamiento incierto. Tomamos el mismo tren y todavía no conocemos el destino. Estará marcado en el cielo? El viento sopla y seguimos libres.

Tal vez no se trate de no pensar, sino de no preguntar. Por qué arruinar eso tan lindo que se hace llamar espontaneidad? Damos lugar a la creatividad de nuestras voces, nuestros labios, nuestras manos, y así es que seguimos vivos. La felicidad es algo que no se puede explicar, me dijiste. Y soy feliz.

Es eso que de tan hermoso no se puede explicar. Cuando dejamos de pensar en el tiempo perdido, en el futuro y hasta donde llegaremos. Cuando dejamos de preguntar qué pasó antes? Por qué no estabamos juntos? La extrañas? Lo extrañas? Cuando simplemente dejamos de preguntarnos somos felices.

Cuando disfrutamos las pequeñas cosas. Cuando no nos enojamos. Cuando hacemos de las molestias chistes. Cuando nos extrañamos. Cuando dormimos abrazados y estamos cómodos. Cuando nos miramos, cuando nos besamos, cuando nada nos importa. Cuando despierto a tu lado. Cuando no hay descenlace conocido. Cuando ríes, cuando cantas, cuando tocas. Cuando compartimos. Cuando amamos la trama somos felices.


Mili V.


Creer

Hace días me estoy preguntando por esta sensación tan indispensable para vivir. Es algo que se lleva adentro o no se lleva. A veces se tiene o se pierde. Otras veces es tan fuerte que se sostiene en el tiempo. La fe.

Es tan lindo creer. Creer en que hay un mundo mejor y que está en nosotros construirlo día a día. Creer en que algún día vamos a volar y todo lo malo se desvanecerá. Creer en la familia, los amigos, la pareja. Todos los lindos sentimientos van de la mano de la fe. El amor, el compañerismo, la amistad, la alegría, la felicidad, la armonía, la tranquilidad, la paz…

Cuando la fe se pierde estamos perdidos. Uno parece hundirse en la oscuridad, y un dolor insoportable se apodera de tu pecho. Un vacío inexplicable llena tu alma de horribles sentimientos. La desesperación, la tristeza, la ira, la competencia, la envidia, el odio, los celos, la soledad…

Dicen que si sos muy crédulo te pisotean, te usan. Pisen tranquilos muchachos que no me van a aplastar porque mi fe es inmensa. Ríanse de esta pobre tonta, que es feliz tan solo si se ríen. Una sonrisa vale más que mil palabras, así que no me las voy a ahorrar. Y cuando tengan que llegar las lágrimas llegaran. A flor de piel.

El cuerpo habla por nosotros, solo hay que dejarse llevar. Existen las mentiras y los engaños. Existen las encrucijadas y los laberintos sin salida. Existen los errores porque somos humanos. Pero una mirada todo lo dice, una caricia todo lo calma, un abrazo todo lo sana, un beso todo lo calla, una sonrisa todo hace más fácil.

Creer es aprender que podemos volver a tirar las cartas y todo puede cambiar. Que las personas se equivocan y se arrepienten. Creer es perdonar, es amar, es dar. Creer es tener confianza. Es ese motor que nos permite proyectar, no enfermar, seguir viviendo. Creer es tener deseos y querer cumplirlos.

Del creer al crear hay un solo paso, y consiste en intercambiar una “e” por una “a”. La esperanza por el arte. Dos condimentos esenciales. Un artista tiene fe en que puede crear. En que deja correr el pincel y hace aflorar una obra magnífica desde la profundidad de su ser. En que con un toque rítmico y armónico hace melodías. En que pone en palabras su subjetividad.

Damos el paso? Te llevo para que me lleves. Si querés vos podés confiar en mí y tener fe. Te espero desde el sol de la mañana hasta el anochecer. La risa te aliviará. Creer o reventar…


Mili V.

Adios al otoño

Quiero escribir los versos más lindos esta noche. Porque la debilidad nos hace humanos y trastorna nuestras ganas de soñar, hoy y siempre quiero soñar...

Tengo mis puertas abiertas a la libertad. Al cantar de un pájaro anunciando la primavera. Al repicar de las campanas. Al sonido de las hojas caer dejando atrás este agosto otoñal. A esta leve llovizna que verá flores nacer.

Hermosa la sensibilidad que hará brotar lágrimas de estos ojos ya librados de todo mal. Volverán las sonrisas del día después dispuestas a traer felicidad, intactas como siempre. Enmarcadas por imponentes labios. Besos dulces como la miel. Deseo deleitarme otra vez.

Agradezco no tener todas las respuestas. De lo contrario, perdería la ilusión de seguir deseando. Me pierdo en la inocencia de un niño que, en su sinceridad, ríe cuando es feliz y pregunta cuando no entiende.

Hay un inmensa infinidad de cosas que no sé y que tal vez nunca sabré, pero hay algo en particular que no entiendo. A simple vista parece ser muy básico y, sin embargo, sigo preguntándome: ¿Si desde niños mamá nos enseñó a hablar y a sonreír, por qué los adultos cuando algo les hace ruido suelen callar y poner mala cara?

Dialogando las personas se entienden. Para eso existe el lenguaje. Para que nos relacionemos. Leeme los labios. Besame. Reí como un niño. Contagiame que de risa hace bien enfermar. Seamos felices.

Los niños son sabios porque preguntan cuando no encuentran respuestas. Para todo hay solución, solo es cuestión de construirla. Y la única forma de hacerlo es relacionándonos con los demás, hablando, reflexionando, bailando, cantando, abrazando, besando.

Mente adulta, corazón infantil...




Mili V.


GrisáSeo…

del punto G a la RISA, de la risa al deSEO…
(Domingo 11 de julio de 2010)

Superación. Total autocontrol. ¿Será que la líbido está toda puesta en mí? Sublimación. No sabía que podrían llegar a existir esos días en los que no quiero correr detrás de nadie. Ni detrás de los que más me importan. Dulce soledad que asesina mis ganas de compartir. La nada misma. Mentiras, detrás de las ansias de ti. ¿De quién?

Lamento haber dejado mi claridad guardada en un cajón. Tengo un vacío interno que me pregunta constantemente qué es lo que estoy haciendo acá entre varias paredes, sola. Siento que estoy esperando que decidan por mí. O tal vez que se decidan por mí. Lo más extraño es que cuando se decidieron, me fui. Extraño ser me inunda. ¿Deseo, deseo, deseo y cuando llega ya no lo quiero?

Extraño es el condimento de la soledad. Extraño los pegajosos domingos que sin decir nada, lo decían todo. En cambio hoy, no me alcanzan las palabras para describir. Me escondo detrás de las brumas de este domingo apagado, lluvioso, gris. Desesperante.

Es que muchos me ven imponente, segura y fuerte. La verdad es que me considero débil, insegura y sensible. Todo eso detrás de una implacable sonrisa que busca llenar de colores la vida de los demás. Estoy perdida al punto de no saber donde está mi felicidad. ¿Será que en la vida todo vuelve y estoy preparándome para caer en un juego del cuál no sé la solución? ¿Dónde estarán los ganadores que partirán mi corazón?

No se. Me desespera saber que hay muchas cosas que no se. Me desespera saber que puedo ver tan fácilmente los deseos de los demás y no los míos. Me desespera el hecho de que es domingo, es gris, y mi teléfono pide a gritos un mensaje en su casilla. Y no hay ni uno de mi mejor amiga. Hoy tengo ganas de que se acuerden de mí.

No es orgullo. Es que no estoy acostumbrada a dar el primer paso. Nunca me enseñaron a llevar las riendas. Tengo miedo de caer en el intento. Porque este caballo estaba cansado y lo que le daban ya se desvaneció. Mucha agua pasó debajo del puente y se llevó cosas lindas y feas. Compañía, risas, sueños, amor, dependencia, alegría, tristeza, peleas, insatisfacción. Tan solo dejó una linda sonrisa dibujada.

Esa sonrisa contagiosa que muchos halagan y otros desean tener. El amor me enseñó que del llanto a la risa hay un camino muy corto. Solo se trata de encontrar a esa persona que te haga reír cuando quieras llorar, o cuando estés llorando. La sonrisa es el símbolo de la solidaridad y de la igualdad.

Todos podemos sonreír. No te aflijas si la sociedad no te comprende. Dentro de mi constitución hay un solo derecho y sería muy lindo que todos lo podamos respetar: “tener deseos y querer cumplirlos”. En una época en que muy pocos abren la puerta a su propia felicidad, pónganse tristes si no tienen por qué sonreír.

Perdida estoy pero mis puertas están abiertas. Regalo sonrisas a quien las quiera compartir. Así es como en un domingo gris la vida se ve de colores. La sonrisa me transporta de la tristeza a la esperanza, de la incertidumbre a la expectativa. El pez muere por la boca. No me muerdas, besame. Lunes, otra vez…



Mili V.

Lapso

Son segundos, minutos, horas, días. Es solo un incomparablemente detestable tiempo. Los días se ven grises. La soledad se apodera de nosotros. Un vacío inmenso nos envuelve y se traduce en hambre. De repente queremos arrasar con la heladera, el super, el almacen y la alacena. No sabemos que hacer para llenar eso y nos queremos comer al mundo. Prepotencia, intolerancia, mentes alteradas. Estás enchufada a 380 le dijo una vez el novio a mi amiga. Aceleradas como si nos hubieramos pasado 3 líneas seguidas. Nada nos conforma. Ellos se pasan horas pensando en como hacernos completas. Ni lo intenten. No nacimos con ese calibre 22 que nos ata de pies y manos. Solo tenemos un agujero que no para de no colmarse. Además tenemos que lidiar con la diaria tarea de estar siempre perfectas. No será mucha exigencia? No sabemos que hacer de comer, no sabemos que pedir cuando nos llevan a comer, no sabemos si escribir o no, si llamar o no, no sabemos que carajo ponernos. Estamos convencidas de que nada nos queda bien! Todo es un "no se" constante que se repite como si fueran las 2 únicas palabras del vocabulario, al menos son las más verbalizadas por el sexo femenino. No se no es sí, es NO SE. Puede ser no, puede ser sí. Depende de ustedes. Pero no se confundan, hay días en los que cae la noche. Es todo tan negro que van a agradecer que les digan "no" y no saltemos con una putiada. Son días puntuales, días previos, días sensibles, horrorosos días indescriptibles. Ya no aguantás ni a tus mejores amigas. Cualquier cosa que te digan te hará llorar. No importa si es lindo o feo, terminarás llorando desconsoladamente. Y si es feo te recomiendo alejarte en ese mismo instante de una mujer, las malas noticias tienen un componente explosivo, más precisamente, son seguidas de gritos y putiadas. Te duele cada centímetro de tu cuerpo y la angustia se sumerge y se expande así como si nada. Sentís una puntada que va desde la nuca al abdomen. No tenés más energía para seguir viviendo, te estás gradualmente desangrando. El período.


Mili V.


Arbol me das?

Dame!!! Que ya no encuentro respuestas concretas a mis preguntas…
(11 de septiembre de 2010)

Me siento como un árbol. Los años me traen sabiduría, y no hago más que enredarme cual trepadora enredadera de jardín. Florezco junto a árboles añejos, cuyos frutos siguen verdes. Pierdo el tiempo, y junto con él mi fertilidad, mi alegría y mis ganas de vivir. Mis raíces son el sostén, pero ya crecí mucho y ya no pueden guiar mi rumbo. Quiero regarlas para florecer, y no hay agua más bendita que la felicidad. Ante bajas pretensiones mi sonrisa dibujará un sol y resplandecerá. Es tan fácil hacerme feliz. Me cuesta comprender porqué me encuentro siempre en este estado provisorio y virtual. Siempre a punto de. Me cuesta comprenderte. Los dibujos tallados en tu tronco vienen de otro planeta. Tal vez vienen del mismo que proviene el mío, pero dan tantas vueltas para llegar que cuando se imprimen ya es tarde. Llegué tarde al tren de los sueños, otra vez. ¿O será que no tienes más flores que me hagan reír? Este árbol está desconcertado. A veces se humedece con dulces lloviznas del cielo, otras se somete a brisas pasajeras, y otras se despeina luego de  tormentas y tornados repentinos. Este árbol no sabe más que hacer. Cuando el oasis se acerca, permanece en el desierto. Y cuando busca al oasis no lo encuentra. Es un tire y afloje constante. Tal vez la respuesta esté en el aire. ¿Será cuestión de extender mis ramas a otros frutos  maduros? Dejaré siempre mis puertas abiertas a que oxigenen mis sentidos. Mis amplios canales darán paso a las lagunas de agua dulce que quieran alcanzar mis raíces. Mi sonrisa sigue viva. No me dejaré caer…

De metáforas vive el hombre, y yo también…


Mili V.



Libres.

No somos nadie. Seamos lo que deseamos ser. Caminar... correr... volar... viajar... nadar... libres!
(16 de septiembre de 2010)

Camino, y entre paso y paso me envuelven los brillantes colores de la primavera. Corro, como una liebre perseguida por leones desaforados, en busca de su guarida. Vuelo, cual paloma mensajera que llega siempre tarde y solo quiere cantar. Soy libre.

Delirios. Idas y vueltas. Nuevas risas se descubren tras mis pasos. Bailo, sin perder mi son. Tengo un espacio inmenso donde se deslizan suavemente mis pies. Mi empeine me despeina. Muevo mis caderas rítmicamente. Mi cuerpo sigue su melodía, sin preguntar.

Ensalada de significantes rubios y morochos. Dulces, sinceros, maduros, antiguos, breves, tímidos, verdes, tristes, contentos, músicos, cordiales, divertidos, cariñosos, cortados. Me perdí en un sinfín de caracteres. No voy a elegir. Expectativa y pasión. Es como la veterana ley del todo o nada. Si dejamos que sea nada, todo aparece.

¿Qué habrá detrás de esa dulce timidez? ¿Por qué tanta sinceridad básica? ¿No te entiendo o no te hacés entender? ¿Qué esperás? Multiplicidad de preguntas para destinatarios diversos. Rondan circularmente en mi interior. Ya no espero respuestas. Espero que me sorprendan, como bien saben hacer.

Río, río y me dejo llevar por la corriente. Ya no tengo que remar. Me olvidé los remos en el pasado y regalé mi canoa. Amo el agua. Quiero nadar y que se moje mi piel. Disfruto del canto de las sirenas. Soy como un pez. Las olas me tapan. La marea me mueve. La sal me relaja. Este mambo me vuelve locamente feliz.

Serena sensación de andar a la deriva. Sin presiones ni pretensiones. Sin pensar en el tiempo. No se si llegaré tarde o nunca. Ni la más pálida idea quién está esperando. No me preocupa lo que opinen los demás. Perdí el timón, el tren y el avión. Voy sola. Soy libre. Sonrío. ¿Quién me sigue?

Asombrosa contradicción. Lo que el hombre llama egoísmo es la clave de seguridad. Es la llave que abre todas las puertas. Es lo que nos da el empuje necesario para vivir. Es más simple. No hay que descifrar lo indescifrable. Ni descubrir misterios que nunca sabremos. Solo podemos conocernos a nosotros mismos. ¿Por qué no hacemos siempre lo que deseamos? Seamos todos felices. Libres.



Mili V.